
Problema
Faus Enginyeria es una ingeniería pequeña de Borriana, en Castellón: unas cinco personas que ayudan a viviendas y empresas a gastar menos energía. Cada cliente trae mucho trabajo distinto: certificados energéticos, memorias, estudios de ahorro, ayudas a la rehabilitación y Certificados de Ahorro Energético (CAE). En su web hablan de más de 700 ayudas Next Generation tramitadas.
Todo empieza con una visita. El técnico revisa la casa: la orientación, las ventanas, el aislamiento, las instalaciones, las medidas. Y lo apunta en una libreta. De vuelta en la oficina, todo eso había que pasarlo a limpio: teclear las notas, descargar las fotos, archivarlas. Horas por cada visita.
El resto vivía repartido: hojas de Excel que se cruzaban entre sí y ya no había quien mantuviera, carpetas con archivos sueltos, plantillas de Word que se rellenaban a mano, facturas sueltas y la contabilidad en otro sitio. Y el alta de cada cliente nuevo la hacía una persona, correo a correo y papel a papel. Cuantos más clientes llegaban, más crecía la pila. Horas de gestión repetitiva en vez de ingeniería.
La pregunta es: ¿cómo consigue un equipo pequeño dedicar su tiempo a la ingeniería, y no al papeleo?
Restricciones
- Una sola plataforma. Clientes, viviendas, trabajos, documentos y cuentas tenían que estar en el mismo sitio, y que de un vistazo se viera qué está hecho y qué falta. Cinco sitios distintos son cinco sitios donde algo se pierde.
- Siempre con una persona que revisa. Un certificado o un informe lleva la firma de la ingeniería. La automatización prepara el trabajo; antes de que nada salga, alguien lo revisa.
- Que la visita no se quede en papel. Los datos y las fotos se toman en la vivienda, y tienen que estar listos para usarse en ese momento, sin pasarlos a limpio después.
Enfoque
Mi trabajo fue diseñar y construir Enerforge de principio a fin: una plataforma web, con su backend, donde vive todo. Cada cliente tiene su ficha: su vivienda, cada trabajo que se le hace, sus documentos y en qué punto está cada cosa.
Encima de esa base, cada parte del trabajo pasó de una cadena de pasos a mano a un flujo de trabajo fijo. En cuatro frentes:
- El alta del cliente. Antes, una persona recogía los datos por correo, abría las plantillas, rellenaba cada una, las enviaba y luego clasificaba, renombraba y apuntaba lo que volvía. Ahora, con los datos del cliente, Enerforge genera la documentación y se la envía por correo para firmar. Lo que vuelve lo lee una IA: lo clasifica según los documentos que espera ese cliente, lo revisa y avisa a la oficina de si todo está bien o si falta algo. En lo que se tardaba en preparar un cliente a mano, salen muchas más peticiones, casi al instante.
- La visita. El técnico sigue revisando cada detalle de la casa, pero ahora con una app móvil conectada a la misma nube que la plataforma. Los datos y las fotos entran en el momento, ordenados en la ficha del cliente y listos para usarse. Ya no hay nada que pasar a limpio.
- La ingeniería. Cálculos, certificados energéticos, estudios de ahorro entre distintos estados de la vivienda, informes y comparaciones. Gran parte era el mismo trabajo, repetido a mano en cada casa. Ahora son flujos de trabajo fijos que sacan los resultados y los informes a partir de los datos que ya están en la ficha, con una persona revisando en cada paso clave.
- La facturación y las cuentas. Antes, de cada cliente costaba saber qué se había hecho, qué faltaba y cuánto costaba. Ahora cada trabajo está en la ficha con su coste, la factura se emite y se envía por correo sola, y siempre está claro qué está pagado, qué se debe y qué está pendiente. Y como están todos los clientes, la plataforma lleva las cuentas de toda la empresa: el beneficio por tipo de trabajo, los gastos y la contabilidad.
Además, Enerforge tiene un servidor MCP (Model Context Protocol): una forma estándar de conectar un asistente de IA a las herramientas propias de una empresa. Con él, el equipo de Faus puede pedir trabajo en palabras normales: prepara la factura de este cliente, haz el certificado energético de esta vivienda, compara el ahorro antes y después de la reforma. La IA hace el trabajo de base sobre la plataforma, con los datos reales del cliente, y una persona lo revisa. Más rápido, pero nunca sola.
Resultado
Enerforge funciona en Faus Enginyeria. Todo lo que antes estaba repartido en cinco sitios está ahora en una sola plataforma, y cada paso del trabajo, de la primera llamada a la última factura, queda registrado en la ficha del cliente.
- El alta, que era una cadena de pasos a mano, sale sola. La documentación que vuelve la clasifica y la revisa la IA.
- La visita ya no se pasa a limpio: datos y fotos están en la ficha desde el primer momento.
- Los certificados, los estudios y los informes salen de los datos que ya están, con revisión humana en cada paso clave.
- Las facturas salen solas de cada trabajo terminado, y las cuentas de la empresa están siempre al día.
Lo que cambia de verdad es dónde se va el tiempo. La parte repetitiva se encoge, y ese tiempo vuelve a la ingeniería, que es lo que aporta valor al cliente y lo que da dinero a la empresa. Así, el mismo equipo pequeño puede asumir mucho más trabajo.
El papeleo va solo. Los ingenieros vuelven a ser ingenieros.
Stack y entregables
- Plataforma web Clientes, viviendas, trabajos, documentos y cuentas, en un mismo sitio.
- Flujos automatizados Altas, documentación, certificados, informes y facturas, con revisión humana.
- App de visitas Datos y fotos de la vivienda, directos a la ficha del cliente.
- IA y servidor MCP Clasifica y revisa la documentación que llega; se le pide trabajo en palabras normales.
Dónde encaja esto
Muchas empresas pequeñas viven del conocimiento de su gente, y pierden buena parte del día en papeleo: copiar datos de un sitio a otro, rellenar plantillas, perseguir documentos y facturas. Las herramientas genéricas ayudan a medias, porque cada empresa trabaja a su manera, y la IA suelta, sin acceso a los datos de la empresa, se queda en conversación.
Ese hueco es lo que cubro: entender cómo trabaja la empresa, juntar sus datos en una sola plataforma y automatizar lo repetitivo, con IA donde aporta y una persona revisando donde toca. No se trata de sustituir a nadie, sino de que el tiempo de cada persona vaya a lo que de verdad aporta valor.